Cuánto cuesta hacer una tienda online: respuesta directa
Respuesta corta: el precio de desarrollo de una tienda online en España no es una cifra, son tres. Si te la montas tú sobre una plataforma en la nube, el desembolso inicial se reduce prácticamente al dominio y a la primera cuota mensual, y el coste real es tu tiempo. Si contratas un montaje con plantilla y ayuda profesional puntual, hablamos de un proyecto de semanas cuyo presupuesto se mueve en el orden de cientos a unos pocos miles de euros. Si encargas un desarrollo a medida con integraciones a tu ERP, migración de catálogo y diseño propio, el presupuesto se cuenta en varios miles. Cualquiera que te dé un número exacto sin haber visto tu catálogo, tus integraciones y tu volumen de pedidos te está vendiendo una cifra, no un presupuesto.
Esta guía desarma ese número en las partidas que de verdad lo forman, distingue lo que se puede verificar de lo que solo admite un rango, y te deja una plantilla mental para leer cualquier presupuesto que te llegue. Nos interesa especialmente la diferencia entre coste de puesta en marcha y coste recurrente, porque es donde más proyectos se tuercen: una tienda barata de montar puede ser cara de mantener, y al revés.
Qué estás comprando realmente cuando pides precio
Cuando alguien pregunta cuánto cuesta hacer una tienda online, casi siempre está preguntando por seis cosas a la vez sin haberlas separado:
- La plataforma: el software que sostiene el catálogo, el carrito y el panel de gestión. Puede ser de cuota mensual o de código abierto.
- El diseño y el desarrollo: el trabajo humano de convertir esa plataforma en tu tienda, con tu marca, tus categorías y tu flujo de compra.
- La infraestructura: dominio, alojamiento, certificado, correo, copias de seguridad y todo lo que hace que la web esté disponible.
- El contenido: fotografías, descripciones, fichas técnicas, categorías bien pensadas. La partida más subestimada de todas.
- El cumplimiento legal: textos, cookies, protección de datos, condiciones de venta, accesibilidad y facturación.
- La operación: comisiones de pago, envíos, devoluciones, atención al cliente y las herramientas que usas para gestionarlo.
Un presupuesto que no distingue estas seis columnas es un presupuesto que vas a tener que renegociar a mitad de proyecto. Y esa renegociación siempre sale más cara que haberlo detallado al principio.
El error de comparar precios que no comparan lo mismo
Es habitual pedir tres presupuestos y encontrarse con cifras que se separan por un factor de diez. Antes de pensar que uno de los tres te está engañando, comprueba si están cotizando el mismo trabajo. Uno puede estar incluyendo la carga de 300 fichas de producto y la migración de clientes desde tu plataforma anterior; otro puede estar entregando una tienda vacía con la plantilla instalada. Los dos son legítimos, pero no son comparables.
El mismo cuidado hay que tener con las cifras de mercado que circulan por internet. Si necesitas datos de volumen del comercio electrónico en España, tómalos de la fuente oficial: la CNMC publica estadística de comercio electrónico con su propia metodología y su propia fecha. Los porcentajes de crecimiento que aparecen en artículos sin fecha ni fuente concreta no sirven para planificar un presupuesto.
Coste de puesta en marcha frente a coste recurrente
Separa siempre las dos columnas en una hoja de cálculo antes de decidir nada. El coste de puesta en marcha se paga una vez: diseño, desarrollo, carga de catálogo, fotografía, textos legales, configuración de pasarela y transportistas. El coste recurrente se paga siempre: cuota de plataforma o alojamiento, dominio, licencias anuales de extensiones, mantenimiento, comisiones y publicidad.
Una tienda con un coste de puesta en marcha bajo y un recurrente alto tiene sentido si esperas facturar pronto. Una tienda con puesta en marcha alta y recurrente bajo tiene sentido si el proyecto va a durar años y el volumen justifica la inversión. La pregunta que ordena la decisión no es «¿cuál es más barata?», sino «¿en cuántos meses se cruzan las dos curvas?».
El precio de la plataforma: la cuota que pagas cada mes
Esta es la única partida del presupuesto con precios públicos, comprobables y con fecha. Aprovéchalo: es el ancla sobre la que construir el resto del cálculo. La tabla siguiente recoge lo que publican los propios fabricantes en sus páginas oficiales de precios, consultadas el 3 de septiembre de 2026. Comprueba las tarifas antes de contratar: cambian sin previo aviso, y algunas se muestran en dólares aunque factures en euros.
| Plataforma | Modelo | Cuota publicada | Cargo por transacción externa | Fuente |
|---|---|---|---|---|
| Shopify | Suscripción en la nube | Basic 32 €/mes (24 €/mes con pago anual); Grow 92 € (69 €); Advanced 384 € (289 €); Plus desde 2.100 €/mes con pago anual | 2 % en Basic, 1 % en Grow, 0,6 % en Advanced y 0,2 % en Plus si usas una pasarela ajena | Página oficial de precios |
| WooCommerce | Plugin de código abierto sobre WordPress | El plugin es gratuito; pagas alojamiento, extensiones y mantenimiento | Sin cargo de plataforma; solo la comisión de la pasarela que elijas | Página oficial |
| PrestaShop | Descarga de código abierto | La versión open source se descarga gratis; el fabricante ofrece además una oferta alojada de pago | Sin cargo de plataforma en la versión open source; solo la pasarela | Página oficial de la versión open source |
| BigCommerce | Suscripción en la nube | Core 39 $/mes (29 $ con pago anual); Growth 105 $ (79 $); Scale 399 $ (299 $); Performance desde 1.499 $/mes facturado anualmente | El fabricante no aplica comisión propia sobre las ventas | Página oficial de precios |
Fíjate en dos detalles que se pierden en casi todas las comparativas que circulan. El primero: BigCommerce publica su tarifa en dólares, así que lo que acabes pagando depende del cambio y de cómo lo facture tu banco. El segundo: el porcentaje que cobra Shopify por «transacción externa» no es una comisión sobre todas tus ventas, es un recargo que se aplica cuando cobras con una pasarela distinta de la suya. Confundir las dos cosas infla la estimación del coste variable y lleva a descartar plataformas por un motivo que no existe.
Cómo elegir sin dejarte llevar por la cuota
La cuota mensual es lo más visible, y por eso es lo que peor decide. Estos son los criterios que sí mueven el resultado a doce meses vista:
- Quién va a mantenerla. Si no hay perfil técnico en el equipo y no vas a contratar mantenimiento, una plataforma en la nube te evita el trabajo de actualizar el servidor, el PHP y los plugins. Esa comodidad tiene un precio mensual, y a menudo es un precio justo.
- Cuánto vas a personalizar. Si tu flujo de compra es estándar, cualquier plataforma sirve. Si necesitas presupuestos B2B, tarifas por cliente, precios por volumen o integración con tu ERP, el código abierto suele salir mejor parado porque no chocas con los límites del panel.
- Cuántas extensiones de pago vas a acumular. Es la partida que más crece con el tiempo. Cinco o seis extensiones anuales cambian por completo el coste real de una tienda «gratis».
- Qué pasa si te quieres ir. Pregunta desde el primer día cómo se exportan productos, clientes y pedidos. Una migración forzada por no poder sacar tus datos es el coste oculto más caro que existe.
Los costes ocultos de la plataforma
Además de la cuota, revisa estas partidas antes de firmar nada:
- Comisión de la pasarela de pago. Se cobra sobre cada venta y suele combinar un porcentaje con una cantidad fija por operación. Es un coste variable que come margen en pedidos pequeños, así que compárala con tu ticket medio, no en abstracto.
- Extensiones y apps. Suscripciones mensuales o licencias anuales para funciones que la plataforma no trae: facturación, sincronización con marketplaces, valoraciones, filtros avanzados, portes por peso.
- Plantilla premium. Pago único en la mayoría de los mercados oficiales, pero comprueba si las actualizaciones y el soporte se renuevan aparte al cabo de un año.
- Terminales y puntos de venta físicos, si además vendes en tienda. Shopify, por ejemplo, publica un complemento de punto de venta profesional con cuota propia por sucursal.
- Comisiones de marketplace si conectas tu catálogo a plataformas de terceros. Ahí el porcentaje lo pone el marketplace y suele ser sensiblemente mayor que el de la pasarela.
La cuota de la plataforma es la parte del presupuesto que puedes comprobar en cinco minutos entrando en la web del fabricante. Todo lo demás requiere que alguien mire tu proyecto. Si un presupuesto solo detalla bien lo que ya era público, no te está aportando información.
Si estás en la fase de comparar tecnologías antes de mirar precios, tenemos un análisis más detallado en la comparativa de plataformas de ecommerce y un repaso de las opciones más usadas en España en plataformas de ecommerce en España.
Precio del desarrollo: plantilla, freelance o agencia
Aquí acaban los datos públicos y empiezan los rangos. Los honorarios de un profesional o de una agencia dependen de su especialización, su carga de trabajo, la ciudad, el alcance del encargo y de si asumen o no la responsabilidad del resultado. No existe una tarifa oficial del sector, y cualquier tabla que te presente «lo que cobra una agencia» como un dato cerrado está inventando.
Lo que sí se puede hacer es describir los tres caminos habituales, qué incluye cada uno y en qué orden de magnitud se mueven, para que reconozcas si un presupuesto está dentro de lo razonable o muy fuera.
| Vía | Qué suele incluir | Orden de magnitud orientativo | Plazo típico | Cuándo tiene sentido |
|---|---|---|---|---|
| Montaje propio con plantilla | Plantilla de pago, configuración básica, carga manual del catálogo por ti | Decenas a pocos cientos de euros de desembolso, más muchas horas propias | 1-3 semanas | Catálogo pequeño, tiempo disponible y tolerancia a la curva de aprendizaje |
| Freelance con plantilla | Instalación, personalización de marca, pasarela, envíos, formación básica | Cientos a pocos miles de euros según alcance | 2-6 semanas | Quieres lanzar rápido sin pelearte con el panel |
| Agencia con plantilla ampliada | Lo anterior más contenidos, analítica, textos legales y soporte inicial | Varios miles de euros | 4-10 semanas | Necesitas que alguien coordine el proyecto entero |
| Desarrollo a medida | Diseño propio, integraciones con ERP o almacén, migración de datos, pruebas | Cinco cifras en proyectos con integraciones reales | 2-6 meses | Procesos que ninguna plantilla resuelve y volumen que lo justifica |
Qué encarece de verdad un presupuesto de desarrollo
Cuando dos presupuestos se separan mucho, casi siempre es por una de estas seis causas, y ninguna tiene que ver con el diseño visual:
- Integraciones. Conectar la tienda con un ERP, un programa de facturación, un almacén o un TPV físico es trabajo de desarrollo puro, y su precio depende de lo bien documentada que esté la API del otro sistema. Una integración con documentación decente cuesta una fracción de lo que cuesta una con documentación inexistente.
- Migración de datos. Traer productos, clientes, pedidos históricos y direcciones desde otra plataforma, manteniendo las URLs antiguas con redirecciones para no perder el posicionamiento, es un proyecto en sí mismo.
- Tamaño y complejidad del catálogo. No es lo mismo 40 productos simples que 4.000 con variantes de talla, color, tarifas por cliente y stock por almacén.
- Reglas de envío. Portes por peso, por zona, por volumen, con recogida en tienda y con transportistas distintos según destino: cada regla adicional es configuración y pruebas.
- Idiomas y mercados. Un segundo idioma multiplica el contenido, y vender fuera de España añade impuestos, transportistas y textos legales.
- Nivel de acabado exigido. Rendimiento en móvil, accesibilidad, analítica bien montada y pruebas en varios navegadores son horas reales que no se ven en la captura de pantalla.
Diseño: cuándo la plantilla se queda corta
Una plantilla profesional resuelve el 90 % de los casos, y quien te diga lo contrario probablemente vive de vender diseño. El punto en que deja de bastar es reconocible: cuando estás peleando contra la plantilla en vez de usarla. Señales típicas son un catálogo que necesita un tipo de ficha que la plantilla no contempla, un configurador de producto, un flujo de compra con pasos propios o una identidad de marca que la plantilla desvirtúa hasta hacerla irreconocible.
Antes de encargar diseño a medida, haz una prueba barata: pide a alguien ajeno al proyecto que compre un producto en tu tienda mientras tú miras en silencio. La mayoría de problemas que se atribuyen al diseño son en realidad de configuración, de textos o de fotografía, y se arreglan por una fracción del precio.
Cómo leer la letra pequeña de un presupuesto
Un presupuesto de desarrollo útil tiene, como mínimo, estas líneas separadas y valoradas:
- Instalación y configuración de la plataforma, con la versión concreta.
- Plantilla o diseño, indicando si la licencia la pagas tú o va incluida.
- Número de fichas de producto que se cargan y quién aporta los textos y las fotos.
- Métodos de pago y de envío que se configuran, uno por uno.
- Textos legales: si se redactan, si se adaptan de una plantilla o si los aportas tú.
- Analítica y medición de conversión.
- Formación: cuántas horas y en qué formato.
- Periodo de garantía tras la entrega y qué cubre.
- Qué pasa con el código y los accesos si terminas la relación.
Si falta la línea 9, pregúntala antes de firmar. La propiedad del código, del dominio y de las cuentas de analítica y publicidad tiene que ser tuya, y conviene que esté escrito.
Gastos operativos y mantenimiento
La tienda ya está en marcha. Ahora empieza la parte del presupuesto que se paga todos los meses y que nadie enseña en la reunión de venta.
Infraestructura: dominio, alojamiento y certificado
- Dominio. Precio anual moderado, con una trampa habitual: la oferta de alta del primer año suele ser bastante más baja que la renovación. Antes de registrar, mira el precio de renovación, no el de captación. Registra también las variantes obvias de tu marca si el presupuesto lo permite.
- Alojamiento. Solo aplica si vas por código abierto. Un alojamiento compartido barato aguanta una tienda pequeña; en cuanto sube el catálogo o el tráfico, necesitarás recursos dedicados y el salto de precio es notable. Prioriza alojamientos que incluyan copias de seguridad diarias y entorno de pruebas.
- Certificado SSL. Para una tienda estándar no hace falta pagarlo. Los certificados gratuitos de Let's Encrypt están integrados en la mayoría de paneles de hosting, se renuevan solos y cifran exactamente igual que uno comercial. Los certificados de pago con validación de organización tienen sentido en escenarios corporativos concretos, no como requisito para cobrar online.
- Copias de seguridad. Que estén incluidas no significa que sirvan. Comprueba una vez al trimestre que una copia se puede restaurar de verdad; una copia que nunca se ha probado es una copia que no existe.
- Correo profesional. Con tu dominio, no una cuenta gratuita. Cuesta poco y cambia cómo te percibe el cliente cuando recibe la confirmación de pedido.
Mantenimiento: qué debe incluir el contrato
El mantenimiento se contrata mal porque se contrata por precio. Lo que determina si es caro o barato es lo que hay dentro:
- Actualizaciones de la plataforma, del tema y de las extensiones, con pruebas previas en un entorno que no sea el de producción.
- Monitorización de caída y aviso proactivo. Que te enteres tú por un cliente enfadado no es mantenimiento.
- Un número concreto de horas de soporte al mes y qué ocurre con las que no se consumen.
- Tiempo de respuesta comprometido y horario de cobertura, incluidos fines de semana en campañas fuertes.
- Restauración desde copia en caso de incidente, con un plazo comprometido.
Cambia la pregunta «¿cuánto cuesta el mantenimiento?» por «¿qué pasa un sábado de rebajas a las once de la noche si la pasarela deja de responder?». La respuesta te dirá qué estás comprando.
Marketing: cómo fijar el presupuesto sin copiar cifras ajenas
Circula por internet la idea de que hay una cantidad estándar que hay que invertir al año en publicidad para una tienda online. No la hay, y usarla como referencia es la vía rápida a quemar dinero. El presupuesto de captación se calcula desde tu propia cuenta de resultados, en cuatro pasos:
- Calcula tu margen bruto por pedido: precio de venta sin IVA menos coste del producto, menos envío que asumes tú, menos comisión de la pasarela.
- Decide qué parte de ese margen estás dispuesto a gastar en conseguir el pedido. Ese es tu coste máximo por adquisición.
- Multiplícalo por los pedidos mensuales que necesitas para cubrir los costes fijos. Ese producto es el techo de inversión que tu cuenta aguanta.
- Empieza por debajo de ese techo, mide durante unas semanas y sube solo cuando los números aguanten el aumento.
Con un margen estrecho, la publicidad de pago puede sencillamente no salir a cuenta, y entonces la inversión correcta es en contenido, posicionamiento, correo electrónico y recurrencia de cliente. Reconocerlo pronto ahorra mucho dinero.
Herramientas de gestión
Las suscripciones de software se acumulan sin que nadie las revise. Facturación, correo transaccional, servicio de atención al cliente, gestor de opiniones, sincronización con marketplaces, analítica avanzada, mapas de calor. Cada una es pequeña; el conjunto no. Haz un inventario cada semestre y da de baja lo que nadie abrió en tres meses.
Un consejo práctico: antes de contratar una herramienta nueva, comprueba si la función ya está en la plataforma que pagas. Es frecuente pagar dos veces por lo mismo, sobre todo en correo electrónico y en gestión de descuentos.
El coste que casi nadie apunta: tu tiempo
Si dedicas quince horas semanales a subir productos, contestar correos y preparar paquetes, eso tiene un coste, aunque no salga en ninguna factura. Ponle un valor por hora, aunque sea conservador, y añádelo a la columna de costes recurrentes. Muchas decisiones cambian cuando ese número está a la vista: automatizar una tarea o pagar a alguien para que la haga deja de parecer un gasto y pasa a ser una comparación.
Producto, envíos y logística
La tecnología es la parte visible del presupuesto, pero es la logística la que decide si el negocio gana dinero. Estas son las partidas que hay que tener numeradas antes de fijar precios de venta.
Coste del producto y margen real
El margen que importa no es la diferencia entre precio de compra y precio de venta. Al coste del producto hay que sumarle el transporte de entrada, el porcentaje histórico de mercancía dañada o no vendible, el coste de almacenamiento durante el tiempo medio que tarda en venderse y la parte proporcional de las devoluciones. Un producto con un 45 % de margen aparente puede quedarse en la mitad después de esas restas.
Ojo también con el IVA. Trabaja siempre con importes sin IVA para calcular márgenes y con importes con IVA para hablar con el cliente. Mezclar las dos bases es el error contable más repetido en tiendas pequeñas, y hace que un negocio parezca rentable cuando no lo es. Si operas desde Canarias, Ceuta o Melilla, el impuesto indirecto aplicable no es el IVA peninsular, así que revisa tu caso con un asesor.
Envíos: el coste que decide la conversión
- Tarifa negociada frente a tarifa de mostrador. A partir de cierto volumen mensual, los transportistas negocian. Pide tarifa aunque creas que eres pequeño; lo peor que puede pasar es que te digan que no.
- Peso volumétrico. Muchos transportistas facturan por el mayor entre peso real y peso según volumen. Un producto ligero y voluminoso puede costar el doble de lo previsto.
- Embalaje. Cajas, relleno, precinto y etiquetas son céntimos por pedido que, multiplicados, dejan de serlo.
- Umbral de envío gratuito. Funciona si está calculado sobre tu ticket medio y tu margen, no copiado de otra tienda. Puesto demasiado bajo, regalas margen; demasiado alto, no mueve nada.
- Entregas fallidas y segundos intentos. Tienen coste y son más frecuentes de lo que parece. Los puntos de recogida reducen ese problema y suelen salir más baratos.
Devoluciones: la partida que se olvida siempre
En venta a distancia, el cliente tiene 14 días naturales para desistir sin justificar su decisión (artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007), con derecho a comprobar el producto como lo haría en una tienda física. Eso no es un incidente excepcional: es parte del modelo de negocio y hay que presupuestarlo. Cada devolución cuesta el porte de vuelta si lo asumes tú, la revisión, el reacondicionamiento y, a veces, la pérdida de valor del artículo.
Diseña el proceso desde el principio: quién paga el porte de retorno según el motivo, cuánto tardas en reembolsar, si aceptas cambios y cómo etiquetas el producto devuelto para reincorporarlo al stock. Una política clara reduce las incidencias y el tiempo de atención al cliente, que también es dinero.
Almacén propio, dropshipping o logística externa
- Stock propio. Máximo control sobre plazos y embalaje, pero inmoviliza capital y ocupa espacio. El coste real incluye el alquiler, los seguros y las horas de preparación de pedidos.
- Dropshipping. Sin inversión en stock, pero con márgenes más ajustados y sin control sobre el plazo de entrega ni sobre el embalaje. Los problemas de servicio los explicas tú, no el proveedor.
- Operador logístico. Externalizas almacenamiento y preparación a cambio de tarifas por entrada, por almacenamiento y por pedido preparado. Compensa cuando el volumen hace que tu propio tiempo cueste más que la tarifa.
Estrategia de precios y atención al cliente
Fijar precios copiando al competidor más barato es la manera más rápida de trabajar gratis. Parte de tu estructura de costes, define el margen que necesitas para sostener el negocio y ajusta desde ahí, usando el precio de mercado como referencia y no como regla. Si tu propuesta incluye plazos mejores, atención en castellano o garantía ampliada, eso vale dinero y puede defenderse.
Sobre descuentos, una advertencia con efectos legales: cuando anuncias una reducción de precio, el precio anterior que muestras tachado debe ser el más bajo aplicado en los treinta días previos, según el artículo 20 de la Ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista en la redacción que le dio el Real Decreto-ley 24/2021 al trasponer la Directiva (UE) 2019/2161. Un descuento permanente que nunca ha caducado no cumple esa regla.
La atención al cliente tiene coste y también retorno. Un canal de contacto visible, un plazo de respuesta razonable y un histórico ordenado reducen devoluciones e incidencias. No hace falta un CRM caro para empezar: hace falta que nadie se quede sin respuesta.
Aspectos legales y normativos en España
Esta sección es la que más ha cambiado en los últimos años y la que peor se refleja en los presupuestos antiguos. No es asesoramiento jurídico: es un mapa para que sepas qué preguntar a tu abogado y qué partidas exigir en el presupuesto.
Textos legales, cookies y protección de datos
- Aviso legal e información del prestador. La Ley 34/2002 de servicios de la sociedad de la información obliga a identificar a quien vende, con datos de contacto y de registro. Es lo primero que mira una inspección y lo primero que mira un cliente desconfiado.
- Protección de datos. El Reglamento General de Protección de Datos y la Ley Orgánica 3/2018 exigen base jurídica para cada tratamiento, información en el momento de la recogida, registro de actividades y contratos con los encargados que traten datos por ti: alojamiento, correo, pasarela, transportista.
- Cookies. El banner tiene que permitir rechazar con la misma facilidad con la que permite aceptar, y no se pueden cargar cookies de medición o publicidad antes del consentimiento. Un banner mal montado invalida además tu propia analítica.
- Condiciones generales de contratación. Con el proceso de compra descrito, los plazos de entrega, los métodos de pago y el desistimiento explicado en positivo.
Derechos del consumidor que hay que reflejar bien
Dos datos que aparecen mal en muchísimas tiendas españolas y que conviene corregir el primer día:
- Garantía legal de conformidad: 3 años desde la entrega para los bienes comprados a partir del 1 de enero de 2022, tras la reforma del Real Decreto-ley 7/2021. Las páginas que siguen diciendo «2 años de garantía» están desactualizadas.
- Desistimiento: 14 días naturales sin necesidad de justificar la decisión, con derecho a comprobar el producto. Las excepciones existen y están tasadas en el artículo 103 del RDL 1/2007: entre ellas, los bienes confeccionados a medida o claramente personalizados, y los precintados que no puedan devolverse por razones de higiene cuando además hayan sido desprecintados tras la entrega. Cláusulas del tipo «solo se admiten devoluciones sin abrir y en su embalaje original» o «los productos de higiene no se devuelven» no son válidas tal cual.
Si vendes productos con estas particularidades, merece la pena revisar con detalle tu política de devoluciones para ecommerce antes de publicarla.
Accesibilidad digital: la partida nueva del presupuesto
La Ley 11/2023, que traspone la Directiva (UE) 2019/882 conocida como Acta Europea de Accesibilidad, incluye el comercio electrónico entre los servicios que deben ser accesibles. El estándar técnico de referencia es la norma EN 301 549, alineada con las pautas WCAG 2.1 en nivel AA, y abarca el recorrido completo de compra: navegación, ficha, carrito, pago y canales de atención al cliente.
El calendario distingue entre lo que se pone nuevo en el mercado, exigible desde el 28 de junio de 2025, y los servicios ya prestados, con un plazo hasta el 28 de junio de 2030 si no sufren una modificación sustancial. La norma contempla excepciones, entre ellas la de las microempresas que prestan servicios y la carga desproporcionada, pero acogerse a una excepción exige análisis y documentación: no es algo que se decida a ojo. Consúltalo con un abogado antes de darlo por hecho.
En términos de presupuesto, esto significa que un proyecto nuevo debería incluir una línea de accesibilidad desde el diseño. Sale mucho más barato que rehacer contrastes, foco de teclado, etiquetas de formulario y textos alternativos en una tienda ya construida.
Fiscalidad y facturación
El alta como autónomo o la constitución de una sociedad tienen costes distintos y consecuencias distintas, y la decisión no debería tomarse por el precio del trámite sino por el volumen previsto, la responsabilidad y el reparto de beneficios. Habla con un asesor fiscal antes de decidir.
En facturación hay un cambio de calado en marcha: el reglamento de sistemas informáticos de facturación conocido como Veri*Factu, que obliga a que el programa con el que emites facturas cumpla requisitos de trazabilidad e inalterabilidad. Su calendario se ha ido aplazando; con el Real Decreto-ley 15/2025 las fechas de referencia pasaron al 1 de enero de 2027 para los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y al 1 de julio de 2027 para el resto de obligados. Confirma el calendario vigente con tu asesor antes de contratar software, porque este es un terreno donde las fechas se han movido varias veces.
Si vendes a consumidores de otros países de la Unión Europea, revisa además el régimen de ventanilla única para el IVA, que evita tener que registrarse en cada país al superar los umbrales. Es una gestión asumible, pero conviene tenerla prevista antes de abrir mercados y no después del primer trimestre.
El cumplimiento legal es la partida que más barato sale hacer bien al principio y más cara sale arreglar después. Un banner de cookies mal montado no solo es un riesgo: también rompe la medición sobre la que vas a decidir tu inversión en publicidad.
Tres presupuestos completos del primer año
Los tres escenarios que siguen no son presupuestos reales de ningún proyecto: son ejercicios de planificación construidos con las cuotas verificadas de la sección 2 y con los rangos orientativos de la sección 3, para que veas cómo se comporta el total cuando cambias de vía. Úsalos como plantilla y sustituye cada línea por tus propios números.
Escenario A: emprendedor en solitario, catálogo pequeño
Vendes 30 referencias propias, montas la tienda tú y usas una plataforma en la nube en su plan de entrada. Partidas del primer año: la cuota anual del plan básico, el dominio, una plantilla de pago comprada una vez, dos o tres extensiones, los textos legales adaptados por un profesional y un presupuesto pequeño de publicidad de prueba. El grueso del coste no aparece en la hoja: son tus horas fotografiando producto, escribiendo fichas y aprendiendo el panel.
Riesgo principal: subestimar el tiempo. Si el catálogo crece, la carga manual se convierte en un cuello de botella y acabas pagando ayuda de todos modos, pero con prisa y peor precio.
Escenario B: pyme que profesionaliza su venta online
Tienes entre 200 y 800 referencias, alguien en la empresa gestiona pedidos y necesitas que la tienda hable con tu programa de facturación. Aquí aparecen líneas que en el escenario A no existían: carga masiva de catálogo, integración con el sistema de gestión, reglas de envío por peso y zona, fotografía profesional de una parte del catálogo, textos legales redactados a medida y un contrato de mantenimiento con horas incluidas.
El coste de puesta en marcha sube de forma clara, y el recurrente también, porque el mantenimiento deja de ser opcional. A cambio, el tiempo humano por pedido baja mucho, que es exactamente lo que se está comprando.
Escenario C: proyecto a medida con integraciones
Catálogo grande con variantes, precios por cliente, varios almacenes, dos idiomas y venta también a empresas. Requiere análisis funcional previo, desarrollo a medida, migración de datos con redirecciones, entorno de pruebas separado del de producción y un plan de despliegue. El presupuesto se cuenta en cinco cifras y el plazo en meses.
La comprobación que hay que hacer antes de entrar aquí es simple: ¿cuánto dinero pierdes hoy por no tener esas integraciones? Si la respuesta no supera con holgura el coste anualizado del proyecto, todavía no es el momento.
Regla de bolsillo: reserva entre un 10 % y un 20 % del presupuesto total para imprevistos. En proyectos de ecommerce siempre aparece algo: un transportista que cambia su API, un catálogo con datos inconsistentes, una pasarela que exige documentación adicional. Ese colchón es la diferencia entre un retraso y un proyecto parado.
Errores que disparan el precio de desarrollo
Casi todos los sobrecostes que hemos visto explicar en proyectos de tienda online se pueden agrupar en siete errores evitables.
- Empezar sin el catálogo ordenado. Si las referencias, los precios y las fotos llegan a mitad de proyecto, el trabajo se rehace. Ordenar el catálogo en una hoja de cálculo antes de arrancar es la inversión de tiempo más rentable de todo el proceso.
- Definir el alcance por conversación y no por escrito. Todo lo que no está en el documento de alcance acabará discutiéndose. Y lo que se discute a mitad de proyecto se paga.
- Elegir plataforma por la cuota mensual. Ahorrar en cuota y gastar el triple en extensiones y horas de mantenimiento es un clásico.
- Dejar los textos legales para el final. Cuando se hacen con prisa se copian de otra tienda, y ahí es donde aparecen las cláusulas ilegales sobre devoluciones y garantías.
- No montar la medición desde el primer día. Sin analítica bien configurada y con consentimiento válido, decides a ciegas y gastas el presupuesto de publicidad sin saber qué funciona.
- Ignorar el rendimiento en móvil. La mayor parte de la navegación llega desde el teléfono. Una ficha lenta en móvil es margen que se pierde antes de que nadie vea el precio.
- No prever la accesibilidad. Rehacerla después toca diseño, plantilla y contenidos a la vez. Es la reforma más cara de las que se pueden evitar.
Cómo pedir y comparar presupuestos
Un buen presupuesto empieza por una buena petición. Si envías la misma información a los tres candidatos, recibirás ofertas comparables; si cada uno adivina lo que necesitas, recibirás tres proyectos distintos.
Qué incluir en tu petición de oferta
- Número de referencias, con variantes, y quién aporta fotos y textos.
- Sistemas con los que la tienda tiene que hablar: facturación, ERP, almacén, marketplaces.
- Métodos de pago y de envío que quieres ofrecer.
- Si hay migración desde otra plataforma y con qué histórico.
- Idiomas y mercados previstos en los doce primeros meses.
- Fecha objetivo de lanzamiento y si hay campaña que la condicione.
- Quién va a gestionar la tienda después y con qué nivel técnico.
Preguntas que separan una oferta seria de una barata
- ¿Qué versión de la plataforma vais a instalar y quién la actualiza después?
- ¿La licencia de la plantilla y de las extensiones queda a mi nombre?
- ¿Trabajáis con un entorno de pruebas separado del de producción?
- ¿Qué pasa si al probar el flujo de compra descubro un fallo tres semanas después de la entrega?
- ¿Cómo se entregan los accesos, el código y las copias si termino el contrato?
- ¿Quién asume la configuración de la analítica y del consentimiento de cookies?
- ¿La entrega incluye una revisión de accesibilidad y de rendimiento en móvil?
- ¿Cuántas horas de formación entran y en qué formato quedan documentadas?
Pide siempre ver dos tiendas en producción hechas por quien te presupuesta, y cómpralas tú mismo con un producto barato. Media hora navegando su trabajo real dice más que cualquier catálogo comercial.
Punto de equilibrio: cuándo se recupera la inversión
La pregunta que sigue a «cuánto cuesta» siempre es «cuándo lo recupero». No tiene respuesta genérica, pero sí una aritmética sencilla que puedes hacer hoy con tus propios números.
Los tres cálculos que necesitas
- Margen bruto por pedido. Ticket medio sin IVA, menos coste del producto, menos envío que asumes, menos comisión de la pasarela, menos la parte proporcional de devoluciones.
- Pedidos mensuales para cubrir gastos. Divide tus costes fijos mensuales (plataforma o alojamiento, mantenimiento, herramientas, tu propio tiempo valorado) entre el margen bruto por pedido. El resultado son los pedidos que necesitas cada mes para no perder dinero.
- Meses hasta amortizar la inversión inicial. Divide el coste de puesta en marcha entre el beneficio mensual que generas por encima del punto de equilibrio.
Haz el ejercicio antes de firmar el presupuesto, no después. Si el número de pedidos mensuales que te sale es muy superior a lo que tu mercado o tu capacidad de captación pueden dar, el problema no es la tienda: es el modelo. Y conviene descubrirlo con una hoja de cálculo y no con seis meses de facturas.
Palancas que mueven el resultado más que el precio de la web
- Subir el ticket medio con packs, recomendaciones coherentes o umbrales de envío bien calculados.
- Aumentar la recurrencia: vender otra vez a quien ya te compró cuesta mucho menos que conseguir un cliente nuevo.
- Reducir devoluciones con fichas honestas, tablas de tallas reales y fotos que no engañen.
- Bajar el coste logístico negociando tarifa y ajustando embalaje al peso volumétrico.
- Mejorar la conversión del flujo de compra existente antes de gastar más en traer tráfico nuevo.
Si estás en fase de estudiar el mercado antes de decidir, puede ayudarte revisar cómo trabajan los operadores consolidados en nuestro repaso de las principales tiendas online de España.
Resumen de costes de una tienda online
Esta tabla ordena todo lo anterior separando lo verificable de lo orientativo, que es la distinción que de verdad te protege al comparar ofertas.
| Partida | Tipo de coste | Naturaleza del dato | Qué hay que comprobar antes de decidir |
|---|---|---|---|
| Cuota de plataforma | Recurrente | Público y verificable en la web del fabricante | Si el precio es mensual o anual, la moneda y los impuestos aplicables |
| Dominio | Recurrente anual | Público por registrador | El precio de renovación, no el de alta del primer año |
| Alojamiento (solo código abierto) | Recurrente | Público por proveedor | Copias de seguridad, entorno de pruebas y límites de recursos |
| Certificado SSL | Recurrente o gratuito | Público | Que el hosting incluya certificado gratuito con renovación automática |
| Diseño y desarrollo | Puesta en marcha | Rango orientativo de mercado | Alcance por escrito, propiedad del código y garantía posterior |
| Contenido y fotografía | Puesta en marcha y recurrente | Rango orientativo | Quién aporta cada ficha y con qué calidad de imagen |
| Extensiones y apps | Recurrente | Público por desarrollador | Si la licencia es anual y si el soporte se renueva aparte |
| Mantenimiento | Recurrente | Rango orientativo | Horas incluidas, tiempo de respuesta y cobertura en fines de semana |
| Comisiones de pago | Variable por venta | Público por pasarela | El efecto sobre tu ticket medio, no el porcentaje aislado |
| Envíos y embalaje | Variable por pedido | Negociable | Peso volumétrico y coste de entregas fallidas |
| Devoluciones | Variable | Depende de tu categoría | Quién paga el porte de vuelta y en qué plazo reembolsas |
| Legal y cumplimiento | Puesta en marcha y revisión periódica | Honorarios profesionales, orientativo | Textos a medida, cookies válidas y accesibilidad prevista |
| Marketing | Recurrente | Depende de tu margen | Que el techo salga de tu cuenta de resultados, no de una cifra copiada |
Conclusiones
El precio de desarrollo de una tienda online se comporta como el de una reforma: la horquilla es enorme porque lo que se contrata en cada caso es distinto. Lo que sí puedes controlar es la calidad de la comparación. Verifica lo verificable —las cuotas de plataforma están publicadas y tardas cinco minutos en comprobarlas—, exige que lo demás llegue detallado por partidas y desconfía de cualquier tabla que presente honorarios de terceros como si fueran precios oficiales.
Si tuviéramos que reducirlo a tres decisiones: elige la plataforma por quién va a mantenerla y no por su cuota; presupuesta el contenido y el cumplimiento legal desde el primer día en lugar de dejarlos para el final; y haz el cálculo del punto de equilibrio antes de firmar, no después del primer trimestre. Con esas tres, el número final deja de ser una incógnita y pasa a ser una decisión.
Y una última recomendación de prudencia: para la parte fiscal, societaria y de protección de datos, cuenta con un asesor y con un abogado. Esta guía te sirve para saber qué preguntar y qué exigir en el presupuesto; no sustituye a un profesional que conozca tu caso.
Preguntas frecuentes sobre el precio de desarrollo de una tienda online
¿Cuánto cuesta hacer una tienda online en España en 2026?
Depende del montaje. Una tienda autogestionada sobre una plataforma en la nube arranca con el coste de la cuota mensual, el dominio y tu tiempo. Un montaje con plantilla y ayuda profesional puntual se mueve, como rango orientativo de mercado, en cifras de cientos a unos pocos miles de euros. Un desarrollo a medida con integraciones se cuenta en varios miles. No existe un precio único: lo que se contrata en cada caso es distinto.
¿Cuál es el precio de la cuota mensual de Shopify en España?
Según la página oficial de precios de Shopify consultada el 3 de septiembre de 2026, el plan Basic aparece a 32 € al mes con pago mensual y 24 € al mes con pago anual; Grow a 92 € y 69 €; Advanced a 384 € y 289 €; y Plus desde 2.100 € al mes con pago anual. Comprueba la tarifa vigente antes de contratar, porque cambia.
¿WooCommerce y PrestaShop son gratis de verdad?
El software sí. WooCommerce es un plugin gratuito de código abierto para WordPress y PrestaShop se descarga gratis en su versión open source. Lo que pagas es el alojamiento, el dominio, la plantilla, las extensiones de pago, el mantenimiento y las comisiones de la pasarela. La cuota de plataforma desaparece; el resto de partidas no.
¿Qué diferencia hay entre el precio de un freelance y el de una agencia?
Los honorarios no son públicos y varían mucho, así que solo caben rangos orientativos. En general un freelance factura menos por hora y una agencia cobra más porque incluye gestión de proyecto, varios perfiles y garantía de continuidad. La diferencia real suele estar menos en la hora y más en el alcance: cuántas integraciones, cuánta migración y cuánto soporte posterior entran en el presupuesto.
¿Cuánto cuesta el mantenimiento anual de una tienda online?
El mantenimiento tiene una parte fija (alojamiento, dominio, certificado, copias de seguridad, licencias de extensiones) y otra variable (horas de soporte y actualizaciones). Pide siempre que el contrato diga qué incluye por escrito: horas al mes, tiempo de respuesta, si cubre actualizaciones de la plataforma y quién responde si la tienda se cae un sábado.
¿Necesito certificado SSL de pago?
Para una tienda estándar, no. Los certificados gratuitos de Let's Encrypt están integrados en la mayoría de alojamientos y cifran igual que uno de pago. Los certificados comerciales con validación de organización o extendida tienen sentido en casos concretos, pero no son un requisito para cobrar online.
¿Qué obligaciones legales encarecen una tienda online en España?
Los textos legales y la política de cookies (Ley 34/2002 de servicios de la sociedad de la información), la protección de datos (RGPD y Ley Orgánica 3/2018), las condiciones de venta con el desistimiento de 14 días naturales de los artículos 102 a 108 del RDL 1/2007 y la garantía legal de conformidad de 3 años del RDL 7/2021, la regla del precio anterior del artículo 20 de la Ley 7/1996 y la accesibilidad digital de la Ley 11/2023. Cada una tiene coste de redacción o de desarrollo.
¿Mi tienda online tiene que ser accesible por ley?
La Ley 11/2023, que traspone la Directiva (UE) 2019/882, exige accesibilidad en servicios de comercio electrónico con el estándar EN 301 549, alineado con las WCAG 2.1 nivel AA. Se aplica desde el 28 de junio de 2025 a lo que se pone nuevo en el mercado, con un plazo hasta el 28 de junio de 2030 para servicios ya prestados que no sufran modificación sustancial, y con excepciones para microempresas de servicios. Confirma tu caso con un abogado.
¿Cuánto tengo que invertir en marketing al lanzar?
No hay una cifra estándar, y desconfía de quien te dé una. El presupuesto sensato se calcula al revés: fija el coste máximo que puedes pagar por pedido a partir de tu margen bruto, multiplícalo por los pedidos que necesitas al mes y ese es el techo de inversión que tu cuenta aguanta. Empieza con un presupuesto pequeño y sube solo lo que la medición justifique.
¿Sale más barato una plantilla que un diseño a medida?
De salida sí, casi siempre. La plantilla se paga una vez y acorta semanas de trabajo. El diseño a medida compensa cuando tienes un catálogo o un flujo de compra que la plantilla no resuelve y estás pagando esa fricción en ventas perdidas. Antes de encargarlo, comprueba que el problema no se arregla configurando mejor la plantilla.
¿Qué partidas se olvidan siempre en el presupuesto de una tienda online?
Las fotografías y fichas de producto, la migración de datos si vienes de otra plataforma, las comisiones de la pasarela de pago, la logística inversa de las devoluciones, la formación para usar el panel, el coste de tu propio tiempo y el margen para imprevistos. Reservar entre un 10 % y un 20 % del presupuesto para lo imprevisto evita el parón a mitad de proyecto.
¿Cuándo se recupera la inversión de una tienda online?
Calcula el punto de equilibrio: divide los costes fijos mensuales entre el margen bruto que deja un pedido medio y obtendrás los pedidos al mes necesarios para cubrir gastos. Para amortizar además la inversión inicial, divide esa inversión entre el beneficio mensual por encima del equilibrio. Es aritmética con tus propios números, no una promesa de plazo.
