Pasarela de pago en España: guía completa para tu ecommerce (2026)

Respuesta rápida
En España conviven dos mundos. Por un lado, el TPV virtual que te da tu banco sobre la plataforma Redsys, con Bizum integrado, comisión negociada y liquidación en la cuenta de la propia entidad. Por otro, las plataformas de tarifa pública —Stripe, PayPal, Adyen, Amazon Pay— que ofrecen mejor producto y peor margen de negociación. Para una tienda española media la combinación que funciona es Redsys más Bizum para el grueso nacional y una plataforma internacional para tarjeta extranjera, wallets y suscripciones. Antes de firmar, compara el coste total por pedido (porcentaje + comisión fija + contracargos + divisa + devoluciones), nunca el porcentaje de la portada.
Elegir pasarela de pago es la decisión que más silenciosamente te cuesta dinero en un ecommerce. Un porcentaje mal negociado no se nota el primer mes; se nota cuando llevas dos años facturando y descubres que has regalado varios miles de euros por no leer la letra pequeña de la liquidación. Y una integración mal montada tampoco avisa: se manifiesta como carritos abandonados en el último paso, que es exactamente donde más caro sale perder a un cliente.
Esta guía está escrita para una tienda que vende en España, factura en euros y quiere entender el coste real antes de firmar nada. No hay ranking patrocinado ni notas inventadas: hay tarifas públicas citadas con su fuente, aritmética que puedes rehacer tú y una explicación de las partes del proceso que las páginas comerciales no cuentan.
Qué es una pasarela de pago y qué no lo es
Una pasarela de pago es la pieza técnica que recoge los datos del medio de pago en tu checkout, los cifra y los envía por la red de las marcas hasta el banco que emitió la tarjeta, para volver con un sí o un no en cuestión de segundos. Es un mensajero especializado. No guarda tu dinero, no decide si la operación se aprueba y, por sí sola, no te ingresa nada en la cuenta.
Los cuatro actores de un cobro con tarjeta
En cada pago que aceptas intervienen como mínimo cuatro partes, y entender quién es quién te ahorra discusiones absurdas con soporte:
- El emisor: el banco del cliente. Es quien aprueba o rechaza. Cuando un pago se cae por «riesgo», casi siempre es decisión suya, no de tu proveedor.
- La marca o esquema: Visa, Mastercard, American Express. Ponen las reglas, la red y los plazos de disputa.
- El adquirente: la entidad autorizada que liquida el dinero en tu cuenta y asume el riesgo de que tú no entregues el pedido. Es la figura que firma contigo, aunque a veces se esconda detrás de la marca de la plataforma.
- La pasarela: el software que conecta tu tienda con todo lo anterior. Puede ser una empresa distinta del adquirente o la misma.
Cuando contratas el TPV virtual de tu banco, la pasarela es Redsys y el adquirente es la entidad. Cuando contratas Stripe o Adyen, ambas funciones vienen del mismo proveedor, que además tiene licencia propia. Y cuando usas un agregador pequeño, tú no eres cliente directo del adquirente: eres subcomercio de otro, lo que abarata el alta y encarece los problemas.
Pasarela, agregador y facilitador: quién asume el riesgo
La diferencia práctica está en el contrato. Con un adquirente directo tienes tu propio número de comercio, tu propio expediente de riesgo y una negociación posible. Con un agregador compartes el paraguas de otro: te dan de alta en minutos, no negocias nada y cualquier pico raro de facturación o de contracargos puede congelarte los fondos mientras revisan la cuenta. Ninguno de los dos modelos es mejor en abstracto; lo malo es no saber en cuál estás.
Hay una pregunta que despeja la duda en un minuto: ¿el contrato menciona un número de comercio propio y una entidad adquirente identificada, o solo una plataforma? Si es lo segundo, eres subcomercio. Vive con ello, pero mantén un segundo método de cobro operativo por si te bloquean.
Qué NO es una pasarela de pago
Se confunden mucho tres cosas que no son lo mismo:
- Los wallets (Apple Pay, Google Pay) no son pasarelas: son formas de presentar una tarjeta ya guardada, con el número sustituido por un token del dispositivo. Se activan dentro de tu pasarela y suelen mejorar la tasa de aprobación en móvil porque la autenticación viaja resuelta con la huella o la cara del usuario.
- Bizum no es una pasarela: es un método de pago sobre las cuentas bancarias españolas que tu pasarela expone como un botón más.
- Las plataformas de pago aplazado (el llamado BNPL) tampoco lo son: financian al cliente, te pagan a ti el importe completo menos su comisión y asumen el impago. Su comisión es sensiblemente más alta que la de tarjeta porque están comprando riesgo de crédito.
El mapa real de pasarelas en España en 2026
La lista de proveedores disponibles es larguísima, pero el mercado español real se juega entre media docena de opciones. Estas son, con su modelo de precio y el hueco que ocupan.
Redsys y el TPV virtual bancario
Redsys no te vende nada directamente: es la infraestructura de procesamiento que comparten la mayoría de entidades españolas. Tú contratas el TPV virtual con tu banco y el banco procesa sobre Redsys. Eso tiene dos consecuencias. La primera es que no existe una tarifa pública de Redsys: el precio lo pone tu entidad y depende de tu volumen, tu sector y tu capacidad de negociación. La segunda es que el dinero cae en la cuenta del propio banco, normalmente al día siguiente hábil, sin pasar por un tercero.
Es la opción más fuerte para una tienda con volumen nacional y ticket medio alto, porque el porcentaje negociado tiende a bajar bastante por debajo de las tarifas públicas de las plataformas internacionales. A cambio, la experiencia de integración es más áspera, la documentación envejece peor y las funciones avanzadas (suscripciones, enrutado inteligente, antifraude configurable) no están al mismo nivel.
Bizum en comercio electrónico
Bizum se ha ganado un sitio en el checkout español y hoy es raro que una tienda seria no lo ofrezca. Se activa a través de tu entidad, casi siempre sobre el mismo TPV virtual, y el cliente confirma en la app de su banco. Su ventaja no es solo el coste: es que reduce la fricción en un público que teme meter la tarjeta en webs pequeñas.
Sobre precio, la respuesta honesta es que Bizum no publica una tarifa de comercios. Cada banco pone la suya y suele combinar un céntimo fijo con un porcentaje. Pide las condiciones por escrito e incluye en la comparación el tratamiento de las devoluciones, que es donde más varían los contratos.
Stripe
Stripe es la referencia para quien quiere control del checkout, buena documentación y herramientas de producto (suscripciones, facturación, pagos guardados) sin montar nada a mano. Su tarifa es pública, lo cual ya es una ventaja de por sí para presupuestar.
Según la tarifa pública de Stripe para España consultada en septiembre de 2026, el procesamiento de tarjetas estándar del Espacio Económico Europeo es de 1,5 % + 0,25 € por operación; las tarjetas premium del EEE suben a 2,8 % + 0,25 €; las británicas a 2,5 % + 0,25 €; y las internacionales a 3,15 % + 0,25 €, con un 2 % adicional si hay conversión de divisa. Las disputas se cobran a 20,00 € cada una. Comprueba la tarifa vigente en su web antes de contratar: estos precios cambian sin previo aviso.
PayPal
PayPal aporta algo que ninguna otra opción tiene en la misma medida: reconocimiento. Hay un segmento de compradores que no completa una compra en una tienda desconocida salvo que pueda pagar con su cuenta de PayPal, porque percibe que tiene a alguien detrás si algo sale mal. Ese efecto es real y compensa parte de su coste.
Según la tarifa pública de PayPal para comercios en España, las transacciones comerciales nacionales estándar son de 2,90 % + 0,35 €, con recargo internacional de +1,29 % para pagos originados en Reino Unido y +1,99 % para otros mercados fuera del EEE, y un 3,0 % sobre el tipo de cambio base cuando hay conversión de divisa. Algunos métodos alternativos que PayPal distribuye llevan porcentajes bastante más altos. Igual que antes: comprueba la tarifa vigente antes de contratar.
El otro punto a tener en cuenta es su sistema de resolución de disputas, que corre en paralelo al contracargo bancario. Tiene plazos propios y exige subir pruebas de entrega en tiempo; una tienda que no vigila esa bandeja pierde casos que habría ganado.
Adyen
Adyen juega en otra liga de tamaño: está pensada para comercios con volumen alto que quieren el modelo de precio desglosado. Su enfoque publicado es de interchange++: te trasladan la tasa de intercambio real y la tasa de la marca, y encima cobran su parte. Sobre su página de precios para España, el componente fijo declarado es de 0,11 € por transacción y el margen para Visa y Mastercard se anuncia como intercambio más un porcentaje adicional; American Express se factura aparte con un porcentaje sensiblemente mayor. No cobran cuotas de alta ni mensualidades, pero sí aplican una facturación mínima mensual que depende del sector, y ese detalle es el que suele descartarla para tiendas pequeñas.
El modelo interchange++ es el más transparente que existe y también el más difícil de comparar en una tabla, porque tu coste final depende de la mezcla de tarjetas que te compren. Si el 80 % de tus pagos son débito español de consumidor, saldrás muy bien; si te compran con tarjetas corporativas o de fuera del EEE, no tanto.
Amazon Pay
Amazon Pay deja que el cliente pague con la dirección y el método guardados en su cuenta de Amazon. Reduce la fricción de rellenar formularios y aporta confianza, con la contrapartida de que estás introduciendo a Amazon en tu relación con el comprador.
Según la tabla de tarifas publicada por Amazon Pay para la eurozona, el tramo por debajo de 10.000 € mensuales se mueve en un procesamiento del 2,7 % al 2,9 % más una autorización de 0,35 € por operación, con recargo transfronterizo del 0 % para EEE, Reino Unido y Suiza, del 2 % para Estados Unidos y Canadá y de hasta el 3,3 % para el resto del mundo, y 20 € por contracargo. Hay descuentos por volumen que se negocian con su equipo comercial. Comprueba la tarifa vigente antes de contratar.
Otras opciones europeas
Existen proveedores europeos de tamaño medio que se posicionan entre Stripe y el TPV bancario, con tarifas por método de pago y precios publicados. Pueden encajar bien si vendes a varios países del entorno y quieres métodos locales (transferencias instantáneas, débitos domiciliados, wallets nacionales) sin montar un contrato por país. No damos aquí sus porcentajes porque no los hemos verificado en fuente primaria para esta edición; si te interesan, pide la tarifa por escrito y aplícale la misma aritmética que verás en el siguiente apartado.
| Opción | Modelo de tarifa | Referencia pública (comprobar antes de contratar) | Bizum | Encaja bien si… |
|---|---|---|---|---|
| TPV virtual sobre Redsys | Negociada con tu banco | No hay tarifa pública: la fija la entidad | Sí, nativo | Vendes sobre todo en España y tienes volumen para negociar |
| Bizum | Negociada con tu banco | No hay tarifa pública de comercios | — | Quieres reducir fricción con compradores españoles |
| Stripe | Tarifa plana publicada | 1,5 % + 0,25 € (tarjeta estándar EEE); 2,8 % + 0,25 € (premium EEE); 3,15 % + 0,25 € (internacional); +2 % con conversión; 20,00 € por disputa | Vía integraciones locales | Quieres control del checkout, suscripciones y API buena |
| PayPal | Tarifa plana publicada | 2,90 % + 0,35 € (nacional); +1,29 % Reino Unido; +1,99 % resto fuera del EEE; 3,0 % de conversión de divisa | No | Vendes a público que exige un intermediario reconocible |
| Adyen | Interchange++ | 0,11 € fijos por transacción + intercambio real + margen; Amex aparte; facturación mínima mensual según sector | Vía integración | Tienes volumen alto y quieres el coste desglosado |
| Amazon Pay | Tarifa publicada por tramos | 2,7 %–2,9 % + 0,35 € por debajo de 10.000 €/mes; recargo transfronterizo 0 %–3,3 %; 20 € por contracargo | No | Tu comprador ya confía en Amazon y quieres checkout corto |
Tarifas recogidas de las páginas públicas de precios de cada proveedor en septiembre de 2026. Los precios cambian y las condiciones reales dependen de tu contrato: verifica siempre antes de firmar. Mercadonet no cobra de ninguno de estos proveedores por aparecer en esta tabla.
Comisiones: cómo se descompone el coste de verdad
El porcentaje que ves anunciado no es un precio: es un resumen de cuatro cosas distintas metidas en una cifra. Saber separarlas es lo que te permite negociar.
Las cuatro capas del coste
- Tasa de intercambio. Va al banco del cliente. Está limitada por ley en Europa.
- Tasa de la marca. Va a Visa o Mastercard. Es pequeña, variable y prácticamente innegociable.
- Margen del adquirente y de la pasarela. Es lo único realmente negociable, y es donde se juega tu factura.
- Comisión fija por operación. Los céntimos por transacción, que en tickets bajos pesan más que el porcentaje.
El Reglamento (UE) 2015/751 puso techo a la tasa de intercambio de las tarjetas de consumidor emitidas en el Espacio Económico Europeo: 0,2 % en las de débito y 0,3 % en las de crédito. Ese límite es la parte del coste que ningún proveedor puede inflar. Todo lo que te cobren por encima de esa cifra más la tasa de la marca es margen, y el margen se discute.
Con esa lectura, una tarifa plana del 2,9 % sobre un pago con débito español significa que alrededor de dos puntos y medio son margen del proveedor. No es un abuso: estás pagando por producto, soporte, riesgo y por no tener que negociar. Pero si tu volumen crece y sigues en la tarifa de portada, estás dejando dinero encima de la mesa.
Blended, interchange++ y tarifa plana
Hay tres formas de que te facturen y conviene saber cuál te han vendido:
- Tarifa plana: un único porcentaje más una fija, igual para todos los pagos de un mismo tipo. Es previsible y es lo que publican Stripe, PayPal o Amazon Pay. Pierdes cuando tus clientes pagan con débito barato, porque el proveedor se queda el ahorro.
- Blended: una media negociada que el banco calcula sobre tu mezcla histórica. Típica en TPV virtual. Ojo: si tu mezcla cambia, la media deja de tener sentido y hay que revisarla.
- Interchange++: te trasladan cada componente y cobran su margen aparte. Es el modelo más justo con volumen y el que permite auditar la factura de verdad.
Los costes que no salen en la portada
Al comparar proveedores, revisa siempre estos siete conceptos. Son los que descuadran los presupuestos:
- Contracargos. Entre las tarifas citadas arriba, tanto Stripe como Amazon Pay publican 20 € por disputa. Con un ticket medio de 40 €, dos disputas al mes se comen el margen de bastantes pedidos.
- Conversión de divisa. Un 2 % en Stripe y un 3,0 % sobre el tipo base en PayPal, según sus tarifas públicas. Si vendes fuera de la eurozona, este concepto puede pesar más que la comisión principal.
- Devoluciones. Pregunta si al reembolsar recuperas el porcentaje, la comisión fija, ambas o ninguna. Cambia mucho entre contratos.
- Payout y liquidación. Frecuencia, día de corte y si te cobran por transferir a tu cuenta.
- Reserva rodante. Un porcentaje de tus ventas retenido durante meses. Es habitual en sectores de riesgo y en cuentas nuevas.
- Cuotas fijas. Mantenimiento mensual, alta, certificados, entorno de pruebas.
- Facturación mínima. Si no llegas al volumen pactado, pagas la diferencia igual.
Cuánto pagas de verdad: haz la cuenta con tu ticket medio
La comisión fija es la trampa más común. Un 1,5 % suena mejor que un 2,9 %, pero con 0,25 € de fija sobre un pedido de 12 € estás pagando un 3,58 % efectivo. Esta tabla aplica las tarifas públicas citadas a tres tickets medios habituales en el comercio español. Es aritmética directa sobre esos precios, no una estimación:
| Ticket medio | Stripe (1,5 % + 0,25 €) | Amazon Pay (2,8 % + 0,35 €) | PayPal (2,90 % + 0,35 €) |
|---|---|---|---|
| 25 € | 0,63 € → 2,50 % efectivo | 1,05 € → 4,20 % efectivo | 1,08 € → 4,30 % efectivo |
| 60 € | 1,15 € → 1,92 % efectivo | 2,03 € → 3,38 % efectivo | 2,09 € → 3,48 % efectivo |
| 180 € | 2,95 € → 1,64 % efectivo | 5,39 € → 2,99 % efectivo | 5,57 € → 3,09 % efectivo |
Cálculo propio aplicando las tarifas públicas citadas para tarjeta estándar del EEE en operaciones nacionales, sin contracargos, sin conversión de divisa y sin descuentos por volumen. No incluye el coste que negocies con tu banco en el TPV virtual, que no es público.
Dos lecturas prácticas salen de ahí. La primera: si tu ticket medio está por debajo de 20 €, el enemigo es la comisión fija, y agrupar pedidos o subir el mínimo de compra te ahorra más que cambiar de proveedor. La segunda: cuanto más sube el ticket, más pesa el porcentaje, y ahí es donde el TPV virtual negociado suele ganar por goleada a cualquier tarifa plana pública.
SCA, PSD2 y por qué se te caen los pagos
Si ves pagos rechazados sin motivo aparente, la causa más probable no es la pasarela: es la autenticación. La segunda directiva de servicios de pago y su reglamento delegado obligan a que la mayoría de pagos electrónicos se confirmen con autenticación reforzada de cliente, la famosa SCA: dos factores independientes entre conocimiento, posesión e inherencia. En la práctica, la app del banco.
Las exenciones que sí puedes pedir
La norma prevé excepciones, y un proveedor bueno las solicita automáticamente. Un proveedor mediocre las ignora y tú pagas la diferencia en conversión:
- Importe reducido: operaciones pequeñas pueden pasar sin desafío, con límites acumulados por número de operaciones e importe desde la última autenticación.
- Análisis de riesgo de la operación: el proveedor puede eximir pagos hasta ciertos umbrales si sus tasas de fraude están por debajo de los niveles fijados en la norma. Cuanto mejor gestiones el fraude, más pagos puedes librar del desafío.
- Beneficiario de confianza: el cliente añade tu tienda a la lista blanca en su banco y deja de tener que autenticarse cada vez. Es oro para tiendas de compra recurrente.
- Operaciones iniciadas por el comercio: las renovaciones de suscripción no requieren desafío si la primera se autenticó y se guardó correctamente el mandato.
3-D Secure 2 y la tasa de autorización
La versión moderna del protocolo manda decenas de datos contextuales al banco emisor (dispositivo, historial, dirección de envío) para que decida si necesita desafío o no. Cuanta más información envíes, más pagos se aprueban sin fricción. Por eso importa que la integración pase bien el email, el teléfono y la dirección de facturación: no es burocracia, es lo que sostiene la aprobación silenciosa.
Cuando midas, no te quedes en «cuántos pagos fallan». Mira tres cosas por separado: cuántos clientes abandonan en la pantalla del banco, cuántos completan el desafío y aun así reciben un no, y cómo varía eso por entidad emisora. Si un banco concreto te rechaza mucho más que el resto, hay algo mal en los datos que le mandas, no en el cliente.
Un checkout que pierde el 8 % de los pagos en la pantalla de autenticación está tirando más dinero del que ahorraría cambiando de un 2,9 % a un 1,5 % de comisión. Antes de renegociar el porcentaje, arregla la tasa de aprobación.
Lo que viene
El marco europeo de pagos está en revisión: hay una propuesta de tercera directiva y un reglamento de servicios de pago en tramitación que endurecerán las obligaciones sobre fraude y accesibilidad de la autenticación. No damos fechas porque el calendario legislativo se mueve; lo razonable es preguntar a tu proveedor por su hoja de ruta y no montar integraciones caseras sobre el protocolo de autenticación.
Sí es firme el Reglamento (UE) 2024/886 sobre transferencias inmediatas en euros, que obliga a los proveedores de la eurozona a recibirlas desde el 9 de enero de 2025 y a enviarlas desde el 9 de octubre de 2025, junto con un servicio de verificación del beneficiario sin coste adicional. Para el comercio electrónico esto importa porque abarata y acelera los métodos basados en cuenta frente a la tarjeta: es el terreno donde crecen Bizum y los pagos por transferencia.
Contracargos, fraude y cómo defenderte
Un contracargo es que el banco del cliente te quita el dinero después de habértelo dado. Puede venir de un fraude real con tarjeta robada, de un producto que no llegó o de un cliente que sencillamente no reconoce el cargo en su extracto. La tercera categoría es más frecuente de lo que parece y se combate con algo tan sencillo como poner un descriptor claro.
Lo que puedes hacer hoy mismo
- Descriptor reconocible. Que en el extracto aparezca el nombre comercial de tu tienda, no el de tu sociedad ni un código. Es la medida más barata y la que más disputas evita.
- Prueba de entrega siempre. Guarda el seguimiento, la firma si la hay, la IP del pedido, el correo de confirmación y cualquier conversación. Sin evidencia no se gana una disputa.
- Política de devoluciones visible. Un cliente que encuentra fácil cómo devolver rara vez llama a su banco.
- Soporte accesible. Un teléfono o un chat que responde convierte contracargos en devoluciones normales, que cuestan mucho menos.
- Reglas antifraude ajustadas. Bloquear por país o por importe es tosco; lo eficaz es combinar señales (desajuste entre facturación y envío, prisa en el envío, varios intentos de tarjeta).
Los umbrales que te ponen en el radar
Las marcas de tarjeta vigilan a los comercios con ratios de fraude o de disputa por encima de sus programas de control, y las consecuencias van desde multas por operación hasta la pérdida de la capacidad de cobrar. No hay un número universal público que valga para todos los esquemas y todos los mercados, así que la regla operativa es simple: pide a tu proveedor tu ratio actual de contracargos y el umbral concreto que te aplica, por escrito, y móntate una alerta interna muy por debajo. Enterarte por una carta del adquirente es siempre demasiado tarde.
Cuidado con el exceso de celo
Es tentador subir el antifraude al máximo. El problema es que cada pedido legítimo bloqueado también cuesta dinero, y ese coste no aparece en ningún informe. Un buen ajuste es el que te deja un nivel de fraude asumible con la menor cantidad posible de falsos positivos, y para saberlo hay que revisar manualmente una muestra de los pedidos rechazados. Si nunca lo has hecho, hazlo: suele haber sorpresas.
Integración: plugin, checkout alojado o API
Hay cuatro maneras de conectar la pasarela con tu tienda, ordenadas de menos a más trabajo y de menos a más control.
1. Plugin oficial de tu plataforma
WooCommerce, PrestaShop y Shopify tienen módulos oficiales para casi todos los proveedores relevantes, incluido el TPV virtual de Redsys con Bizum. Es la vía razonable para el 90 % de las tiendas: se instala, se pegan las claves y funciona. Dos precauciones: instala solo módulos publicados o recomendados por el propio proveedor —los módulos de terceros abandonados son una fuente clásica de problemas— y comprueba que el plugin se mantiene al día con la versión de tu plataforma.
2. Checkout alojado
El cliente sale a una página del proveedor, paga y vuelve. Es el mínimo esfuerzo y el mínimo riesgo: los datos de tarjeta nunca tocan tu servidor. La contrapartida es de marca y de conversión, porque el salto de dominio genera desconfianza en algunos usuarios. Las páginas alojadas modernas se personalizan bastante y esa diferencia se ha estrechado mucho.
3. Campos embebidos
El formulario vive dentro de tu página pero los campos sensibles son iframes servidos por el proveedor. Visualmente parece tuyo; técnicamente los datos de tarjeta no pasan por ti. Es el punto de equilibrio que eligen la mayoría de tiendas con cierto tamaño.
4. API directa
Tu servidor recibe el número de tarjeta y lo envía. Te da control total y te mete de lleno en el alcance completo de PCI DSS, con auditorías y costes que no compensan salvo que tengas un caso muy particular. La regla práctica para el resto del mundo: no toques nunca el número de tarjeta.
PCI DSS sin dramatismo
PCI DSS es el estándar de seguridad de la industria de tarjetas. Lo que te afecta a ti es el alcance: cuanto menos tocan tus sistemas los datos de tarjeta, menor es el cuestionario que tienes que rellenar y menor el coste. Con checkout alojado o campos embebidos sueles quedar en el cuestionario de autoevaluación más ligero. Si maquetas tú el formulario y los datos entran en tu servidor, el alcance sube de golpe. Tu proveedor debe decirte por escrito qué cuestionario te corresponde con la integración elegida.
Cuatro errores de integración que cuestan dinero
- No escuchar los webhooks. Si confirmas el pedido solo cuando el navegador vuelve a tu web, perderás pagos de clientes que cierran la pestaña. El estado real llega por webhook, en servidor.
- No usar claves de idempotencia. Sin ellas, un doble clic o un reintento de red genera dos cobros. Es la causa número uno de las quejas por duplicados.
- No probar el flujo de devolución. Todo el mundo prueba el pago; casi nadie prueba el reembolso parcial hasta que hay un cliente enfadado esperando.
- No conciliar. Cada mes, cuadra el importe liquidado con tus pedidos. Es la única forma de detectar comisiones mal aplicadas, y aparecen más veces de las que debería.
Obligaciones legales del cobro online en España
Cobrar online en España tiene un marco legal concreto, y ahí es donde más plantillas mal copiadas circulan por internet. Estos son los puntos que hay que llevar bien.
Desistimiento: 14 días naturales
En venta a distancia, el consumidor puede desistir de la compra en 14 días naturales sin justificar el motivo y sin penalización, según los artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007. Tiene derecho a comprobar el producto como lo haría en una tienda física. Si no le informas correctamente de ese derecho, el plazo se amplía.
Las cláusulas del tipo «solo se admiten devoluciones sin abrir y en su embalaje original» o «los productos higiénicos no se devuelven» son ilegales tal cual están escritas. Existen excepciones tasadas —bienes hechos a medida o personalizados por el artículo 103.c, o bienes precintados por razones de higiene que se hayan desprecintado tras la entrega por el 103.e— pero son eso: excepciones concretas, no una barra libre para negar el derecho.
El artículo 107 del RDL 1/2007 obliga a reembolsar todo pago recibido, incluidos los gastos de entrega ordinarios, en un máximo de 14 días naturales desde que el consumidor comunica que desiste, y a hacerlo por el mismo medio de pago que él utilizó salvo que acepte expresamente otro. Emitir un vale en lugar de devolver el dinero no cumple la norma.
Garantía legal: 3 años
La garantía legal de conformidad en España es de 3 años desde la entrega para los bienes comprados a partir del 1 de enero de 2022, tras la reforma que introdujo el Real Decreto-ley 7/2021. Si tu tienda todavía dice «2 años de garantía», está informando mal a tus clientes y arrastrando una plantilla vieja. Es un detalle que Google lee y que un inspector también.
Recargos por medio de pago
El artículo 62 del Real Decreto-ley 19/2018 prohíbe cobrar gastos adicionales por usar tarjetas de consumidor sujetas a los límites de intercambio, adeudos SEPA y transferencias SEPA. Cargar «un 2 % por pagar con tarjeta» no se puede. Sí puedes repercutir el coste real de un contrarreembolso, informándolo antes de que el cliente compre.
Precio, información precontractual y transparencia
El precio debe mostrarse completo, con impuestos incluidos y con los gastos de envío indicados antes de que el cliente se comprometa. Recuerda también que en Canarias se aplica el IGIC, no el IVA: si vendes al archipiélago, el tratamiento fiscal y los costes de despacho cambian, y una plantilla peninsular te hará informar mal. Consúltalo con tu asesor fiscal.
Protección de datos
Los datos de pago son datos personales. Aunque no guardes números de tarjeta, sí manejas identificadores de transacción, direcciones e historiales de compra. Necesitas base jurídica para tratarlos, un contrato de encargado de tratamiento con tu proveedor de pagos, información clara en la política de privacidad sobre transferencias internacionales si el proveedor está fuera de la UE, y un plazo de conservación definido. La tokenización ayuda: si tú guardas un token y no el número, un incidente en tu servidor no expone tarjetas.
Facturación y conciliación
El extracto de la pasarela no es tu contabilidad. Necesitas conciliar cada liquidación con sus pedidos, registrar las comisiones como gasto y guardar las facturas del proveedor. Además, las obligaciones españolas sobre sistemas informáticos de facturación han ido cambiando de calendario, así que confirma con tu asesor qué te aplica y desde cuándo en lugar de fiarte de un artículo de blog.
Qué elegir según tu tipo de negocio
La recomendación cambia mucho según dónde estés. Estos son los cinco perfiles más habituales.
| Perfil | Prioridad real | Combinación que suele funcionar | Error típico |
|---|---|---|---|
| Tienda nueva, primeras ventas | Arrancar rápido y sin cuotas fijas | Plataforma de tarifa pública + Bizum en cuanto el banco lo dé | Negociar comisiones sin volumen que respalde la negociación |
| Tienda nacional consolidada | Bajar el porcentaje | TPV virtual negociado + Bizum, con una plataforma de respaldo | Seguir en la tarifa de portada tres años después |
| Suscripciones y recurrentes | Recuperar pagos fallidos | Plataforma con reintentos inteligentes y mandatos bien guardados | Montar la recurrencia a mano sobre un TPV que no está pensado para eso |
| Venta transfronteriza | Métodos locales y divisa | Proveedor con cobertura europea y precio por método | Ignorar el coste de conversión, que puede superar a la comisión |
| Marketplace o pagos a terceros | Repartir el cobro legalmente | Proveedor con producto específico de pagos a vendedores | Cobrar todo en tu cuenta y repartir por transferencia: hay implicaciones regulatorias serias |
Si estás empezando
Prioriza el tiempo, no el porcentaje. Con veinte pedidos al mes, la diferencia entre un 1,5 % y un 2,9 % son unos pocos euros; el tiempo que pierdes peleando con una integración compleja vale mucho más. Arranca con lo que se instale en una tarde, activa Bizum en cuanto tu banco te lo permita y vuelve a esta decisión cuando tengas datos.
Si ya facturas en serio
Siéntate con tu banco con los números en la mano: volumen anual, ticket medio, mezcla de débito y crédito, ratio de contracargos. Pide oferta a dos entidades y a un proveedor internacional. La comisión se negocia, pero solo si demuestras que tienes alternativa. Y pide interchange++ aunque te digan que no: la petición ya cambia la conversación.
Si vendes por suscripción
Tu métrica no es la comisión, es la tasa de recuperación de pagos fallidos. Una parte relevante de las bajas en un negocio de suscripción no son bajas voluntarias: son tarjetas caducadas o pagos rechazados que nadie reintentó bien. Elige proveedor por la calidad de sus reintentos, de sus avisos de tarjeta actualizada y de sus correos de recuperación.
Cambiar de pasarela sin perder ventas
Migrar da miedo y con razón, pero es perfectamente hacible si se planifica. Lo que hunde una migración es hacerla de golpe un viernes.
Si tienes tarjetas guardadas
Los proveedores certificados hacen migraciones de tokens entre ellos: las tarjetas viajan cifradas de una plataforma a otra sin que tú toques ningún número. Se pide por escrito, tarda semanas y hay que validarla con un lote pequeño antes de mover toda la cartera. La alternativa —pedir a cada cliente que reintroduzca la tarjeta— cuesta una parte de tu base de suscriptores, así que empieza el trámite con margen.
Plan de corte razonable
- Monta el proveedor nuevo en entorno de pruebas y recorre el flujo completo: pago, pago rechazado, autenticación con desafío, reembolso total y parcial.
- Enruta un porcentaje pequeño del tráfico real al nuevo proveedor durante al menos una semana y compara tasa de aprobación por franja horaria.
- Sube el porcentaje por fases y deja el anterior activo hasta que hayan pasado todos los plazos de disputa de los pedidos antiguos.
- Cuadra la primera liquidación completa antes de dar por cerrada la migración.
Y no cierres la cuenta antigua el mismo día. Las disputas de pedidos viejos siguen llegando por el canal viejo durante meses.
Checklist antes de firmar
Diez preguntas por escrito al comercial. Si alguna no tiene respuesta clara, tienes tu respuesta:
- ¿Cuál es el porcentaje y la comisión fija por tipo de tarjeta, incluida la de fuera del EEE?
- ¿Hay cuota mensual, alta, facturación mínima o coste por entorno de pruebas?
- ¿Cuánto cuesta un contracargo y cuál es mi ratio actual frente al umbral que me aplica?
- ¿Recupero la comisión cuando devuelvo un pedido? ¿El porcentaje, la fija o ninguna?
- ¿Cada cuánto liquidáis y con qué día de corte? ¿Hay reserva sobre el saldo?
- ¿Qué cuestionario PCI DSS me corresponde con la integración que me proponéis?
- ¿Solicitáis automáticamente las exenciones de SCA? ¿Puedo ver mi tasa de aprobación por emisor?
- ¿Ofrecéis Bizum y en qué condiciones concretas de comisión y devoluciones?
- ¿Podéis migrar mis tokens si algún día me voy, y en qué plazo?
- ¿Qué permanencia tiene el contrato y qué coste tiene salir antes?
Guarda las respuestas. Dentro de dos años, cuando toque renegociar, ese correo vale más que cualquier comparativa.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor pasarela de pago para una tienda online en España?
No hay una mejor en abstracto. Para una tienda que vende sobre todo dentro de España, la combinación habitual es el TPV virtual del banco sobre Redsys con Bizum activado, porque la comisión se negocia y el cliente reconoce la marca. Si vendes fuera, cobras por suscripción o necesitas un checkout muy a medida, se añade una plataforma con tarifa pública como Stripe o Adyen. Lo sensato es comparar el coste total por pedido, no solo el porcentaje anunciado.
¿Cuánto cuesta realmente cobrar con tarjeta en un ecommerce español?
El coste tiene cuatro capas: la tasa de intercambio que va al banco del cliente (limitada por el Reglamento (UE) 2015/751 al 0,2 % en débito y al 0,3 % en crédito para tarjetas de consumidor del EEE), la tasa de la marca, el margen del proveedor y la comisión fija por operación. Con la tarifa pública de Stripe España (1,5 % + 0,25 € en tarjetas estándar del EEE), un pedido de 25 € paga 0,625 € (2,50 % efectivo) y uno de 180 € paga 2,95 € (1,64 %). Comprueba siempre la tarifa vigente antes de contratar.
¿Puedo cobrar con Bizum en mi tienda online?
Sí. Bizum en comercio electrónico se activa a través de tu entidad bancaria, normalmente sobre el mismo TPV virtual de Redsys que usas para las tarjetas, y aparece como un método más en el checkout. Bizum no publica una tarifa única para comercios: las condiciones (comisión por operación, mínimos, cuotas y tratamiento de las devoluciones) las fija tu banco, así que hay que pedirlas por escrito y compararlas con las de tarjeta.
¿Redsys o Stripe? ¿Cuál conviene más?
Redsys no es una empresa que te venda un servicio: es la plataforma técnica sobre la que tu banco te da el TPV virtual, así que el precio depende de la negociación con la entidad y suele mejorar con volumen. Stripe publica su tarifa, se integra en horas y trae herramientas de suscripciones, antifraude y facturación. Muchas tiendas acaban con las dos: Redsys y Bizum para el tráfico nacional y Stripe para tarjeta extranjera, wallets y pagos recurrentes.
¿Necesito ser autónomo o tener una sociedad para contratar una pasarela de pago?
Sí. Cualquier proveedor te va a pedir identificación fiscal, alta en actividad económica, cuenta bancaria a nombre del titular y verificación de identidad de los socios o administradores por las obligaciones de prevención del blanqueo. Vender de forma habitual sin estar dado de alta no es un problema con la pasarela: es un problema con Hacienda y con la Seguridad Social. Consulta con tu asesor antes de abrir la tienda.
¿Puedo cobrar un recargo al cliente por pagar con tarjeta?
En general no. El artículo 62 del Real Decreto-ley 19/2018 prohíbe exigir gastos adicionales por el uso de tarjetas de consumidor sujetas a los límites de intercambio y de adeudos y transferencias SEPA. Puedes repercutir el coste de un contrarreembolso o de un medio no cubierto por esa norma si lo informas antes de la compra, pero no añadir un porcentaje por pagar con tarjeta.
¿Cuánto tarda en llegarme el dinero de las ventas?
Depende del contrato. Con el TPV virtual bancario la liquidación suele ir al día siguiente hábil sobre la cuenta de la propia entidad. Las plataformas internacionales trabajan con un calendario de abonos (con frecuencia semanal o cada pocos días hábiles) y con una retención inicial mientras verifican la cuenta. Pregunta por el plazo, por si hay reserva sobre el saldo y por qué pasa con los abonos cuando abres una disputa.
¿Qué es la SCA y por qué se me caen pagos en el checkout?
La autenticación reforzada de cliente (SCA) viene de la PSD2 y su reglamento delegado: en la mayoría de pagos online el cliente debe confirmar con dos factores independientes, normalmente en la app del banco. Los pagos se caen cuando el 3-D Secure va mal integrado, cuando el cliente no tiene la app operativa o cuando no se piden las exenciones previstas (importe reducido, análisis de riesgo de la operación, beneficiario de confianza o pagos iniciados por el comercio). Revisa la tasa de autorización por emisor antes de culpar a la pasarela.
¿Puedo tener varias pasarelas de pago a la vez en la misma tienda?
Sí, y para tiendas con cierto volumen suele salir a cuenta. Tener dos proveedores te da alternativa si uno cae, permite enrutar cada pedido por el canal más barato y te deja negociar con datos reales. El coste es más conciliación contable y más configuración, así que por debajo de unos pocos cientos de pedidos al mes rara vez compensa.
¿Qué nivel de PCI DSS necesito para mi tienda?
Si el cliente introduce la tarjeta en una página alojada por el proveedor o en un campo embebido servido por él (un iframe), los datos no pasan por tu servidor y sueles quedar en el cuestionario de autoevaluación más ligero. Si maquetas tú el formulario de tarjeta y los datos tocan tu servidor, el alcance se dispara y con él el coste de cumplimiento. La regla práctica: no toques nunca el número de tarjeta.
Si el cliente devuelve el producto, ¿recupero la comisión de la pasarela?
Casi nunca del todo. Lo habitual es que se devuelva el importe al cliente pero la comisión fija de la operación no se recupere, y en algunos contratos tampoco el porcentaje. Recuerda que en venta a distancia el consumidor tiene 14 días naturales para desistir sin justificación y debes reembolsarle por el mismo medio de pago que usó, según los artículos 102 a 108 del RDL 1/2007. El coste de esa devolución es tuyo, no suyo.
¿Cómo cambio de pasarela sin perder las suscripciones activas?
Pidiendo una migración de tokens entre proveedores certificados: las tarjetas guardadas se transfieren cifradas de una plataforma a otra sin que tú manipules los números. Se solicita por escrito, tarda semanas y hay que probarla con un lote pequeño antes de mover toda la cartera. Si no se hace así, tendrás que pedir a cada cliente que vuelva a introducir la tarjeta, y en esa fricción se pierde una parte de la base.
Conclusión
La pasarela de pago no es un trámite: es el último metro de tu embudo y una línea de coste que te acompaña todos los meses. Las tres decisiones que de verdad mueven la aguja son ofrecer los métodos que tu cliente español espera —tarjeta y Bizum como mínimo—, cuidar la tasa de aprobación tanto o más que el porcentaje de comisión, y revisar el contrato cada año con los números en la mano en lugar de dejarlo correr.
Empieza por lo sencillo si estás arrancando y renegocia cuando tengas volumen que enseñar. Y guarda por escrito cada tarifa que te prometan: es la única forma de auditar después una liquidación. Puedes seguir leyendo el resto de guías de comercio electrónico en el blog de Mercadonet.
Aviso: esta guía es información general sobre comercio electrónico y no sustituye al asesoramiento fiscal, contable o jurídico. Las tarifas citadas proceden de las páginas públicas de precios de cada proveedor consultadas en septiembre de 2026 y cambian sin previo aviso: comprueba las condiciones vigentes y tu contrato antes de tomar decisiones.
Escrito por Equipo Mercadonet
Contenido revisado y actualizado el 2026-09-03. No realizamos pruebas propias de contratación con los proveedores citados: esta guía se basa en sus tarifas públicas y en la normativa vigente, ambas identificadas en el texto.